ARCHIVO DE ARTÍCULOS

Idioma: ESPAÑOL

Me bajo el sueldo pero no despido

La decisión de Ornella Seca: ganar menos para proteger al personal y a los clientes y ayudar a los necesitados.

por Sara Fornaro

publicado en Città Nuova N.20/2012 del 25/10/2012

Ornella_Seca_e_collaboratrici_ridComer en el restaurante ha sido la última cosa a la que ha renunciado Ornella Seca. Hay que prestar atención al presupuesto y, aunque haya quien prefiera despedir a los primeros síntomas de crisis, también hay quien, como esta empresaria, está dispuesto a llevarse la comida de casa con tal de promover los valores en los que cree.

Estamos en una pequeña ciudad del Centro de Italia. Ornella, después de subir todos los peldaños en el mundo de los seguros – empleada, asesora, colaboradora, agente – ha llegado a gestionar cinco oficinas de seguros y 4.700 clientes, dando trabajo a seis empleados y a siete colaboradores. Una gran familia abierta también a los necesitados: una decisión que tomó en 2002, con su adhesión a la Economía de Comunión (EdC).

«Mi profesión – afirma Seca – habitualmente va pasando de padres a hijos. Yo no tuve un padre agente detrás, pero siempre estuve segura de que tenía un “socio oculto” – así es como Chiara Lubich llamaba a Dios-Providencia que interviene en nuestra vida y por lo tanto también en la gestión de la empresa – que no dejaría que me faltara su apoyo». Y así fue. Ante cualquier dificultad – aumento de los costes, disminución de los clientes, dificultades de financiación – puntualmente aparecía una oportunidad para equilibrar el balance y seguir dando un tercio de los ingresos a los necesitados. «Una decisión – explica Ornella – respetada incluso cuando la contracción de los beneficios podía justificar un cambio de idea».

La cosa no acaba ahí. Compartiendo sus experiencias, ha conseguido transmitir los valores de la EdC y la cultura del dar a otros compañeros. ¿Misión imposible? Claro que no. «Habitualmente – afirma Ornella – el interés se suscita cuando se descubre que la Economía de Comunión no es filantropía, sino una posibilidad de distribuir los ingresos de una manera más justa».

Ahora el objetivo es promover “seguros de comunión”; como los llamó el economista Luigino Bruni. «Es una idea – explica – que está tomando forma en la incubadora del Polo Lionello, en Incisa Val d’Arno. Somos personas de varias disciplinas que hemos elegido un enfoque original en los seguros, partiendo de la recuperación de su sentido original: la mutualidad. Ha surgido una novedad y ahora estamos buscando la forma de presentarla en el mercado».

Estos empresarios son personas competentes. Convencidos de sus ideas, quieren encontrar un camino para darlas a conocer. Así nació la Asociación de empresarios italianos por una Economía de Comunión. «La AIPEC – afirma Ornella, una de sus socias fundadoras – era necesaria; después de las investigaciones de los economistas y las tesis de los estudiantes, hacía falta instrumento para tener más visibilidad».

Pero ¿qué es lo que impulsa a un empresario a elegir la EdC? «Lo primero  – explica Secaes la coherencia. La EdC es la respuesta de Chiara Lubich a la pobreza que vio en las favelas de Sao Paulo y yo quiero hacer todo lo que pueda para proteger a quienes trabajan conmigo. ¿Por qué hay que pensar en los pobres? Porque las relaciones sociales deben ser verdaderas y justas. Lo que quiero para mí ¿por qué no voy a quererlo para los demás? La comunión entre empresarios, compartir a 360 grados la vida que nace de este estilo de vida, puede ser la respuesta para ayudar a nuestro país, tan maltrecho en estos tiempos».
 

 
Image

ARCHIVO DE ARTÍCULOS

Idioma: ESPAÑOL

Filtrar por Categorías

© 2008 - 2022 Economia di Comunione (EdC) - Movimento dei Focolari
creative commons Questo/a opera è pubblicato sotto una Licenza Creative Commons . Progetto grafico: Marco Riccardi - edc@marcoriccardi.it